lunes, 2 de abril de 2018

Era sólo un día.

Un día me detuve a observar el cielo ¿Era de noche o era de día?, es difícil saberlo sin la ayuda de un reloj cuando te has dejado llevar por el tiempo sin detenerte un instante a graficar tu posición.
¿Era de noche o era de día?
Tal vez me encontraba perdida o tal vez no quería saber. Quedarme en el punto medio, en esa incertidumbre fue lo mejor.
¿Era de noche o era de día?
Podría ser de día porque parecía un cielo esclarecer.
Podría ser de noche porque no había un sol vehemente.
Podría ser de día pero era de noche porque apareció frente a mi la luna.
Podría ser de noche pero era de día porque las aves cantaban sin parar.
Quise que fuera de día para comenzarlo siendo otra vez yo.
Quise que fuera de noche porque no estaba lista para renacer.
Entre la noche y el día transcurre mi vida.

Un día me detuve a observar el cielo, el cielo que albergaba silencios sin sentido. 
¿Era de noche o era de día? 
Un día lo tengo que saber.

miércoles, 17 de enero de 2018

Detestando las sombras.

(Odiando recordar)
   
          No uso la palabra odiar, no siento odio por absolutamete nada, creo en la existencia del mismo pero nada es tan importante para mi como para regalarle tanto de mi tiempo y energía, partes de mi ser.

          Amerita en este caso porque destesté tanto esa puta sensación, no fueron los recuerdos en sí, fue ese sentir, el sentimiento frágil y punzante oprimiendo mi pecho, era parte de mi alma.

          Amerita porque reconocí que aun hay cosas que afectan y me recuerdan las malditas sombras que se cruzan en medio de la colorida vida y la luz que busco en medio de mi percepción fatalista y quizás sí, distópica del "mundo maravilloso".

          Quise vomitar, no fue por auto-odio, es resignación, estoy medio jodida, estoy medio loca, estoy medio triste, estoy medio quebrada, estoy medio rota, estoy en medio de la luz y de las sombras. Es quien soy, es quien tal vez no quiero recordar. Es una constante orden para dar un paso más.

lunes, 1 de mayo de 2017

¡Diablos!

          No sé por donde comenzar ¿debería saludarlos? no soy buena con las reglas de la etiqueta y menos con la cortesía. He estado algo... perdida, es decir, aun lo estoy, ni siquiera sé que hago por aquí, cómo notarán, no hay como tal un tema. Creo que siempre estoy algo perdida, algo alejada de la humanidad, algo lejos del mundo aunque es el mismo que estoy pisando y es la misma gente con la que hablo a diario. <Ojalá vieran mis caras... mejor no.>

          Tal vez estoy reconectando, mandando señales cósmicas que viajan de este a otro universo y traspasan el tiempo, el espacio, mi mente y mi alma.

          Ahora sí me atrevo a despedirme cibernautas, buena noche para reprogramar ¿no? los programas viejos ayudan a veces a recordar, a veces a copiar y pegar y otras a como no debes hacerlo.

                                                                                                                                                    ChaChao

domingo, 18 de diciembre de 2016

La Guerrera y el Dragón

Caminó en linea recta sin siquiera girar la cabeza para ver si aún los demás enemigos le venían siguiendo. Estaba con la mirada fija al frente, un sólo objetivo, una sola oportunidad. Creyó que llevaba una espada en las manos dispuesta para atravesar el corazón del dragón color marrón claro. La feróz bestia le esperaba con la garganta caliente y sus fauces humeantes listas para atacar. Los campesitos gritaban a lo lejos -No, no lo hagas- pero la guerrera estaba decidida, debía matar a la criatura para liberar el poder que yacía dentro de ella, sabía que, aunque nadie se lo había dicho, era su destino para liberar su alma. Respiró profundo y al hacerlo cerró los ojos para concentrar su energía, exhaló todo el aire e inhaló al instante para que este aire le acompañara con un grito de guerra. Los lugareños seguían manifestándose -No lo hagas. -Detente. -Podemos ayudarte. -Por favor regresa. Pero ella no escuchó, corrió con todas sus fuerzas y levantó su espada al compás del grito triunfal que le guiaría hasta el corazón de la bestia, con todo su poder y seguridad rasgó la piel y atravesó sus entrañas para salir por la espalda del animal ya muerto. Ella abrió los ojos con la cara cubierta de sangre y al abrirlos, se vió cayendo del doceavo piso de un edificio desconocido. Como en cámara lenta observó la noche, sintió el aire frío fluyendo entre sus cabellos, escuchó los gritos de las personas acercándose al borde del techo por el que se había alejado. No sabía lo que estaba pasando pero entendió que la profecía se había cumplido, por fin sería liberada. Su cuerpo se giró entonces, vió las caras de las personas angustiadas y miró más allá, observó el cielo, las estrellas y a la luna. La besó con tanta dulzura que nisiquiera sintió el golpe al caer de espaldas sobre el asfalto y quebrar su cráneo, sus costillas, su columna. Murió con una sonrisa en los labios, murió feliz y victoriosa. Era libre.

jueves, 1 de diciembre de 2016

Mi lugar

En mi lugar todo está muerto. En mi lugar otoño quitó todas mis hojas y arrancó mis raíces. En mi lugar se aproxima el invierto y yo estoy lista para el sueño eterno. En mi lugar no hay salida porque la mente está atascada. En mi lugar no hay un último aliento, ha muerto todo, descansan los huesos rotos de las aves viajeras que buscaban el oasis. Tengo miedo, el punto final se aproxima, lo veo acercarse a mi vista, a mi cara como un golpe, a mi alma. No hay retorno, estamos hechos del mismo odio, de la misma tristeza y del mismo amor. Caeré en picada. ¿Estará tu cuerpo yacendo al final del túnel? Estaré muerta y tú también.

martes, 22 de noviembre de 2016

Soy letras

No sé si yo soy todo lo que escribo pero sí me convertiré a través de mis letras en quién tú sientes que soy cuando me lees.